

En un hotel o alojamiento turístico, el ascensor no es solo una máquina que sube y baja. Forma parte de la experiencia del huésped, condiciona la comodidad del personal y tiene un impacto directo en la percepción de la marca. En la Costa Blanca y en muchas zonas turísticas de la provincia de Alicante nos encontramos a menudo con hoteles pequeños, hostales y edificios reconvertidos donde el espacio es limitado. Aun así, el ascensor se ha convertido en una necesidad real.
En Tecnolift llevamos años instalando y manteniendo ascensores para hoteles, hostales y alojamientos turísticos, y sabemos que no es lo mismo diseñar un ascensor principal para huéspedes que un ascensor de servicio o un montacargas para lavandería y cocina. Por eso, en esta guía compartimos los aspectos clave que tenemos en cuenta cuando estudiamos un proyecto para el sector turístico, con especial atención a los hoteles pequeños y alojamientos turísticos que buscan mejorar la accesibilidad y el confort sin perder espacio ni identidad.
En un edificio residencial, el ascensor es importante; en un hotel, es crítico. Marca el ritmo de entrada y salida, condiciona la experiencia desde el check-in hasta el check-out y puede ser el origen de muchas opiniones positivas… o de muchas quejas. Un equipo lento, ruidoso o insuficiente para la ocupación del hotel genera esperas, incomodidad y una sensación constante de saturación.
Cuando hablamos de alojamientos turísticos pequeños, como hostales, hoteles con pocas habitaciones, casas rurales o edificios de apartamentos turísticos, el ascensor se ha convertido en un elemento que muchos huéspedes dan por hecho. Esto se nota especialmente cuando viajan con maletas, niños o personas mayores. No disponer de un ascensor funcional y cómodo puede ser el motivo por el que un cliente elija otro alojamiento o por el que no repita estancia.
En un hotel no hay un solo ascensor “tipo”. La combinación adecuada de equipos depende del tamaño del establecimiento, de su categoría, del número de plantas y del tipo de servicio que se presta. En Tecnolift diferenciamos tres grandes grupos: ascensor principal de huéspedes, ascensor de servicio y montacargas para lavandería y cocina.
Es el ascensor visible, el que forma parte del recorrido del huésped desde la recepción hasta la habitación. Debe ser cómodo, rápido, silencioso y estéticamente coherente con la imagen del hotel. El diseño de cabina, la iluminación, los acabados y la sensación de amplitud son determinantes.
Cuando el ascensor principal está mal dimensionado para un hotel pequeño, aparecen las esperas en horas punta, especialmente en desayunos, entradas de grupos o salidas coordinadas. Para evitarlo, en un hotel pequeño o en un hostal el ascensor debe responder a dos preguntas sencillas: cuántas personas se mueven a la vez y en qué franjas horarias se concentran los movimientos. A partir de ahí se decide la capacidad de la cabina, la velocidad, el tipo de puertas y la configuración de maniobras.
En establecimientos con un volumen de trabajo medio o alto, separar el flujo de huéspedes del flujo de personal es una decisión muy sensata. El ascensor de servicio permite que limpieza, mantenimiento, cocina o lavandería se muevan entre plantas sin saturar el ascensor principal ni interferir en los recorridos de los clientes.
Este ascensor suele tener un diseño más funcional, pero no por ello menos importante. Debe soportar carros de limpieza, carros de ropa, reposición de amenities y pequeñas cargas. Su capacidad y resistencia al uso intensivo son tan relevantes como su fiabilidad. Un fallo en el ascensor de servicio puede acabar impactando en la puntualidad de la limpieza de habitaciones o en la organización del personal.
En hoteles y alojamientos con servicio de restauración o lavandería propia, el montacargas se convierte en un aliado imprescindible. No se trata de transportar personas, sino mercancías: ropa de cama, toallas, alimentos, menaje, bebidas y suministros de cocina. Estos equipos pueden ser más compactos y adaptarse a huecos específicos, siempre cumpliendo con las exigencias de seguridad.
Diferenciar bien el ascensor principal, el de servicio y los montacargas es clave en el diseño de un hotel funcional. Mezclarlos o pretender que un solo equipo resuelva todas las necesidades suele ser el origen de saturaciones, averías y una sensación de desorden permanente.
Los hoteles pequeños, hostales, pensiones y alojamientos turísticos presentan retos particulares. Muchos se ubican en edificios antiguos, fincas estrechas o inmuebles reconvertidos en pleno centro urbano, donde cada centímetro cuenta. En estos casos, el diseño del ascensor debe encontrar el equilibrio entre espacio, accesibilidad y normativa, evitando obras desproporcionadas que pongan en riesgo la viabilidad del negocio.
Los edificios rehabilitados para uso turístico suelen tener escaleras estrechas, patios interiores reducidos y limitaciones estructurales. En estos casos estudiamos soluciones como ascensores compactos, ascensores exteriores o equipos instalados en el hueco de la escalera, siempre respetando la estructura y la estética del inmueble.
El objetivo no es solo instalar un ascensor, sino hacerlo de forma coherente con el tipo de alojamiento. Un pequeño hotel boutique, por ejemplo, no puede permitirse un ascensor ruidoso o visualmente agresivo. El ascensor debe integrarse en la experiencia global del huésped.
Muchos hostales y hoteles pequeños aún no cuentan con ascensor y empiezan a notar cómo eso influye en la ocupación o en el tipo de cliente que los elige. En estos casos, el primer paso es un estudio técnico que responda a tres preguntas:
Con estas respuestas se define un proyecto razonable, ajustado al tamaño y al presupuesto del alojamiento, sin perder de vista la normativa de accesibilidad y las exigencias de seguridad.
En el sector turístico, el confort es tan importante como la seguridad. Un ascensor que vibra, hace ruido o genera movimientos bruscos puede chocar con la promesa de descanso y bienestar que cualquier alojamiento desea transmitir.
Un hotel es un entorno sensible al ruido: habitaciones contiguas, pasillos estrechos, zonas de descanso. Por eso cuidamos especialmente la elección del sistema de tracción, el aislamiento, la ubicación del cuarto de máquinas (cuando lo hay) y la calidad de los anclajes. Un ascensor silencioso y estable reduce quejas y mejora la valoración general del establecimiento.
La cabina del ascensor es, en cierto modo, una extensión de la recepción y de los pasillos. Materiales, iluminación, espejos, botoneras y señalética deben estar alineados con el estilo del alojamiento. No hace falta recurrir a grandes decoraciones: un diseño limpio, bien iluminado y coherente es suficiente para transmitir profesionalidad y cuidado por los detalles.
La accesibilidad no se limita a cumplir una norma. En un hotel o alojamiento turístico, facilitar el acceso a personas mayores, personas con movilidad reducida, familias con carritos de bebé o viajeros con equipaje voluminoso es una cuestión de sentido común y de respeto al cliente.
En los proyectos que desarrollamos para el sector turístico, tenemos en cuenta:
Todo ello se combina con los requisitos técnicos y legales aplicables en materia de accesibilidad, de manera que el ascensor responda tanto a la normativa como a las expectativas reales de los huéspedes.
El acierto de un proyecto no está solo en el modelo elegido, sino en cómo se ha planteado desde el principio. En Tecnolift abordamos los proyectos de ascensores para hoteles, hostales y alojamientos turísticos siguiendo una lógica clara.
Estudiamos la estructura, el número de plantas, la distribución de habitaciones, la ubicación de cocina y lavandería y el tipo de cliente al que se dirige el establecimiento. No es lo mismo un hotel de ciudad con alta rotación de huéspedes que una casa rural con pocas habitaciones y estancias más largas.
Una vez entendido el edificio, definimos los flujos: por dónde se moverán los huéspedes, cómo se desplazará el personal y qué recorridos harán las cargas (ropa, alimentos, suministros). Esa definición nos permite determinar si basta con un solo ascensor o si es recomendable combinar un ascensor principal con un ascensor de servicio o un montacargas.
Con los flujos claros se elige el tipo de ascensor (eléctrico, hidráulico, sin cuarto de máquinas, exterior, etc.) y la ubicación más razonable, valorando siempre el equilibrio entre obra necesaria, impacto en el edificio y calidad del servicio final.

En Tecnolift trabajamos con hoteles, hostales y alojamientos turísticos de distintos tamaños en la provincia de Alicante. Sabemos que cada establecimiento tiene sus particularidades y que un ascensor no puede diseñarse solo a partir de una ficha técnica: hay que entender cómo se vive el edificio y qué espera el huésped.
Nuestro enfoque es sencillo: estudiar el caso, definir bien los flujos y proponer soluciones que combinen accesibilidad, confort y fiabilidad. Solo así el ascensor deja de ser una preocupación para convertirse en parte natural de la experiencia del alojamiento.
Installation d'ascenseurs à Alicante et Murcia.
Nous offrons de multiples possibilités pour l'installation d'ascenseurs dans des bâtiments qui en sont dépourvus, dans des cages d'escalier, des façades ou des cours.
Ascenseurs, plates-formes et monte-escaliers, plates-formes de chargement et monte-plats.